El desierto también nos regaló adrenalina y diversión. Subimos a nuestro 4x4 para emprender una expedición. La primera parada sería un oasis de montaña que nos esperaba imponente con la frondosidad de sus palmeras. Después de un recorrido entre un árido paisaje de color arena y el ascenso por ocres montañas, el encanto de aquel lugar ilumino nuestra mirada. El oasis de Chebika se hunde en las gargantas formadas por la fuerza del viento del desierto, pero aprovechando el agua cristalina que allí brota, forma un paraíso en medio de la nada. Encontramos un antiguo asentamiento integrado en la ladera de la montaña. Hoy día abandonado pero que sirvió para aprovechar los recursos del oasis, demostrando el milagro de la vida. Pudimos contemplar unas vistas panorámicas desde lo más alto y descendimos siguiendo el curso del agua. Entre sus recovecos y, a la sombra de las palmeras, encontramos pequeñas ranas despreocupadas de nuestra visita.

Continuamos ruta para adentrarnos entra las dunas. Nuestro destino, conocer los escenarios de una de las películas de la saga Star Wars. Nuestro objetivo, actuar pisando rueda por el recorrido donde se desarrolla la Carrera de Vainas. Mientras subía la adrenalina, nuestro conductor desafiaba la gravedad y la altura de las dunas muy seguro al volante. Una experiencia que recordamos con ese dolor de tripa tan agradable de tanto reír. Aprovechando los últimos rayos de sol, llegamos a los decorados de la ciudad de Mos Espa donde vimos atardecer y emprendimos el camino de regreso.

Otro escenario totalmente nuevo en nuestro camino, Chott el Djerid. El gran lago salado de Túnez, que por su enorme extensión bien parece un mar de sal. Aquí es habitual que la naturaleza juegue con la imaginación. La vista nos engañó y vivimos el fenómeno de los espejismos. Sin duda algo único. Caminamos sobre él poniendo toda la atención en nuestros pasos, buscando una superficie firme para no quedar atrapados en las zonas húmedas donde vence el suelo.

Regresamos al norte del país para cerrar nuestro viaje con broche de oro. Nos alojamos en Hammamet donde disfrutamos de la playa e hicimos excursiones radiales para conocer algunas joyas de la zona.

Cambio de paisajes y un clima mas suave, bañado por el mar en Hamammet. Nos alojamos en un resort con playa privada de la cadena Vincci. Encontramos numerosos complejos hoteleros y cerca de ellos una moderna medina a modo de centro comercial con opciones de ocio, restauración y compras. Todo muy cerca del puerto y las olas. A escasos 15 kilómetros encontramos el verdadero encanto de Hammamet en el centro de la ciudad, en su medina. La irregularidad de sus calles invita a pasear y perderse entre ellas, fotografiar las llamativas puertas de las viviendas, regatear en sus tiendas… Nuestros pasos nos llevaros a una terraza muy acogedora donde hicimos una parada para descansar y disfrutar del sol.

Sidi Bou said, pequeño pueblo de aire mediterráneo, nos sorprendió por sus colores y la vida en sus calles. Construcciones bajas con fachadas blancas adornadas con bougainvillea y sus intensos tonos fucsias. Puertas artesanas contrastando por su color azul y belleza. Alzando la vista destacan los tejados redondos de algunos edificios. De fondo la costa y siempre la compañía de un agradable olor a mar. Descubrimos a muchos locales sentados en terrazas frente a pequeñas mesas de té, decidimos unirnos a esta cultura saboreando un té de piñones a la sombra mientras de fondo se escuchaba como llamaban a la oración. Exótico y acogedor. Recuerda al encanto de Santorini pero imprime carácter la cultura árabe que recorre sus calles. Encontramos numerosas tiendas con verdaderas artesanías, souvenirs o litografías del lugar ya que su pintoresco ambiente ha inspirado durante años a numerosos artistas.

Muy cerca, visitamos las ruinas Cartago que fué una de las ciudades más importantes del imperio romano. Destino imprescindible en Túnez, es su lugar arqueológico más importante. Junto con Sidi Bou Saïd se encuentran a veinte minutos de la capital y a una hora por carretera desde Hammamet.

Volvemos de Túnez con una sensación amarga por despedirnos de un país que nos ha acogido con un ambiente familiar y cercano pero con la certeza de que volveremos pronto.

AGRADECIMIENTOS Y MENCIONES 

Agradecer a Planet Travel la oportunidad de enamorarnos de Túnez. En especial a Yasser por desprender esa alegría, su trato cercano y eterna sonrisa. A Basma por cuidar de todos los detalles y su simpatía.A nuestro guía en destino, Naoufel, por contagiarnos ese entusiasmo y pasión hacia su país. A todos los hoteles que nos han recibido para mostrarnos su forma de trabajo. Mencionar a la cadena Vincci Hotels.. A la compañía aérea Tunisair, a Nehla por su recibimiento y su personal por su excelente trato a bordo. A todos los compañeros de viaje. Por compartir risas, horas de bus, bailes, mesa, experiencias y hacer de este promocional un bonito recuerdo. Nos vemos pronto.

¿Conoces el destino? ¿Estas pensando en viajar a Túnez?

Cuéntanos tus impresiones o comparte tus dudas con nosotros

¡Que entre viajeros todo sume!

Pin It on Pinterest

¡Comparte este artículo!