TUNEZ 

Volvemos de Túnez con una sensación amarga por despedirnos de un país que nos ha acogido con un ambiente familiar y cercano pero con la certeza de que volveremos pronto. Túnez regala a sus visitantes grandes contrastes en sus paisajes. Hemos podido disfrutar de los rayos de Sol en sus playas, pueblecitos de aire Mediterráneo pintados de azul, impresionantes ruinas romanas, zonas áridas donde descubrir una forma de vida local que emana paz y de la inmensidad del desierto. Siempre acompañados de la sonrisa de sus habitantes.

Embarcamos en Madrid llegando a la ciudad de Túnez apenas dos horas más tarde. Retrasamos nuestros relojes una hora poniéndolos a punto para no perder ni un segundo en nuestro destino.

Nuestro itinerario comenzaría dirigiéndonos hacia la zona sur para descubrir los secretos del desierto y regresar para descansar los últimos días en la playa, conociendo los encantos que rodean a la ciudad de Túnez. Durante el camino hicimos numerosas paradas, que merecerían la pena, para visitar rincones con encanto o acercarnos a la comunidad local. Oasis de montaña, lagos de sal, sencillos restaurantes donde degustar la gastronomía tradicional, auténticas viviendas trogloditas, ingeniosos baños aprovechando el agua caliente que emana la tierra… Os contamos nuestra impresión de todas las sorpresas que Túnez nos tenía preparadas.

El anfiteatro romano de la ciudad de El Djem nos impresionó. Es el tercero más grande del mundo y tiene una estructura ovalada singular que lo hace único. Se encuentra en un buen estado de conservación lo que nos permitió recorrerlo desde las gradas superiores hasta los túneles subterráneos donde esperaban gladiadores y fieras para saltar a la arena.

Los tunecinos han desarrollado un ingenioso sistema para aprovechar las reservas de agua que se encuentran bajo tierra y usarlas como baños, entre otras utilidades. Estas aguas contienen numerosos minerales y pueden alcanzar una temperatura de 60º C. Al extraerla la llevan al piso superior de una estructura al aire libre organizada por capas por las que el agua va cayendo mientras va rebajando su temperatura. Una vez en la base, la canalizan en un circuito en forma de laberinto por la que corre mientras se va enfriando. Pudimos subir por unas escaleras laterales a lo alto de la misma. Durante nuestro ascenso nos acompañó el vapor que desprende  un ligero olor a azufre. Descubrimos como los vecinos de la zona se daban un baño o aprovechaban para hacer la colada.

En la zona de Matmata, que presenta paisajes mas áridos, encontramos viviendas subterráneas bereberes. Un tipo de construcción única y muy particular ya que están excavadas en la roca viva de las montañas. Nos sentimos agradecidos de haber podido conocer el estilo de vida de una familia local que nos abrió las puertas de una auténtica casa troglodita. Llevan una forma vida tradicional muy sencilla pero nos llenaron el corazón con su generosidad, ofreciéndonos a degustar productos artesanos de elaboración propia como aceite, miel o un delicioso té.  Este tipo de viviendas son muy curiosas, cuentan con un conjunto de galerías cavadas que desembocan en un patio abierto al cielo que sirve de separación y comunicación con las distintas estancias de la casa. Resultan acogedoras a pesar de su mobiliario y decoración austera.

En el sur del país en la ciudad de Douz nos encontramos con el imponente Sáhara en la conocida Puerta del desierto donde dimos un agradable paseo por las dunas a lomos de dromedarios. Mecidos por el vaivén de su paso nos encontramos con un silencio que lo envolvía todo y una puesta de Sol de postal. Un recorrido muy agradable durante el que el responsable de nuestros jorobados amigos nos contó algunos secretos del desierto, nos mostró pequeños minerales  en forma de rosa que encontrábamos a nuestro paso y algunas curiosidades sobre estos animales. Son muy apreciados por los tunecinos, sobre todo una raza de color claro que pueden alcanzar varios metros de altura. Esbeltos, ofrecen una mirada serena a través de sus largas pestañas.

AGRADECIMIENTOS Y MENCIONES 

Agradecer a Planet Travel la oportunidad de enamorarnos de Túnez. En especial a Yasser por desprender esa alegría, su trato cercano y eterna sonrisa. A Basma por cuidar de todos los detalles y su simpatía.A nuestro guía en destino, Naoufel, por contagiarnos ese entusiasmo y pasión hacia su país. A todos los hoteles que nos han recibido para mostrarnos su forma de trabajo. Mencionar a la cadena Vincci Hotels.. A la compañía aérea Tunisair, a Nehla por su recibimiento y su personal por su excelente trato a bordo. A todos los compañeros de viaje. Por compartir risas, horas de bus, bailes, mesa, experiencias y hacer de este promocional un bonito recuerdo. Nos vemos pronto.

¿Conoces el destino? ¿Estas pensando en viajar a Túnez?

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¡Que entre viajeros todo sume!

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